NE32

Ubicación: Valencia

Interiorista: Superestudio

Año: 2022

La reforma del Hotel Boutique Petit Miramar, situado junto a la playa de la Malvarrosa de Valencia, nace con el propósito de reinterpretar la estrecha relación entre la arquitectura, el interiorismo y el paisaje mediterráneo. La intervención se centra exclusivamente en el diseño de los espacios interiores, apostando por una cuidada selección de materiales, texturas y acabados capaces de trasladar al interior del edificio la esencia del entorno marítimo que lo rodea. El proyecto busca que la experiencia del huésped comience desde el primer instante, haciendo que la presencia del mar se perciba no solo a través de las vistas o la proximidad a la costa, sino también mediante una atmósfera cuidadosamente construida.

La intervención busca introducir el Mediterráneo en el interior del hotel, convirtiendo el azul del mar y los tonos cálidos de la arena en el hilo conductor de toda la propuesta. La paleta cromática se inspira en la transición natural entre la playa y el horizonte, generando ambientes serenos, luminosos y equilibrados que evocan la tranquilidad propia de la costa valenciana. La luz natural, protagonista indiscutible del lugar, se combina con una iluminación cálida y cuidadosamente estudiada que potencia la riqueza de los materiales y aporta una sensación de confort y bienestar.

La actuación comprende la renovación integral de la recepción del hotel, concebida como un espacio de acogida donde la elegancia y la calidez se funden para ofrecer una primera impresión memorable. El diseño elimina cualquier elemento superfluo y apuesta por una composición sobria y contemporánea, donde la nobleza de los materiales adquiere un papel protagonista. La recepción se convierte así en un espacio representativo de la identidad del establecimiento, transmitiendo una imagen de exclusividad sin renunciar a la cercanía y al carácter mediterráneo que define al hotel.

La intervención se extiende igualmente a las habitaciones y suites de la última planta, concebidas como refugios de descanso donde la materialidad y el diseño contribuyen a crear una experiencia sensorial única. Cada estancia ha sido diseñada con un lenguaje común que combina líneas limpias, mobiliario cuidadosamente integrado y una atmósfera relajada, permitiendo que los materiales y la luz sean los verdaderos protagonistas del espacio. La distribución y el tratamiento de los acabados persiguen reforzar la sensación de amplitud y favorecer una estancia confortable, elegante y atemporal.

La elección de los materiales constituye uno de los aspectos más representativos del proyecto. La cerámica tradicional valenciana aporta identidad y arraigo cultural, reinterpretando la artesanía local desde una visión contemporánea. Las moquetas, inspiradas en las tradicionales alfombras trenzadas, incorporan textura y calidez a los espacios, evocando los materiales naturales característicos del paisaje mediterráneo. Esta selección se completa con maderas nobles de roble, cuya presencia introduce equilibrio, sofisticación y una agradable sensación de confort, estableciendo un diálogo armonioso con la gama cromática inspirada en el mar y la arena.

El resultado es un hotel boutique que encuentra su personalidad en la sutileza de los detalles y en la coherencia de su propuesta interior. Un espacio donde arquitectura e interiorismo se ponen al servicio de una experiencia íntimamente ligada al Mediterráneo, transformando cada estancia en una prolongación del paisaje costero y ofreciendo a sus huéspedes un ambiente sereno, elegante y profundamente conectado con la identidad de Valencia.

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