Ubicación: Valencia
Interiorista: Acierta Retail
Año: 2026
La intervención parte de una premisa clara: dar una segunda vida a una vivienda situada en el Ensanche de Valencia, actualizando por completo su organización y materialidad sin renunciar a aquellas cualidades propias de esta tipología residencial que todavía conservaban plena vigencia. La generosa altura libre, la presencia constante de luz natural y la amplitud de determinadas estancias constituyen así el punto de partida de una reforma que busca reconciliar la arquitectura existente con una manera contemporánea de habitar.
El proyecto reorganiza la vivienda a partir de una lectura más fluida y funcional de los espacios. La zona de día se concibe como una sucesión de ambientes relacionados entre sí, integrando salón, comedor y estudio dentro de una atmósfera común, luminosa y serena. Frente a una distribución excesivamente compartimentada, la nueva propuesta favorece las perspectivas largas, la continuidad visual y la circulación de la luz a través de la vivienda, manteniendo al mismo tiempo una jerarquía clara entre los distintos usos.
En esta nueva configuración, la cocina adquiere un papel protagonista. Deja de entenderse como una estancia autónoma y cerrada para convertirse en una pieza parcialmente abierta que participa de la vida cotidiana de la casa. Su posición estratégica le permite actuar, además, como elemento articulador entre la zona de día y el ámbito más privado de los dormitorios. La cocina se convierte así en un espacio de transición: abierto cuando la actividad doméstica lo requiere, pero suficientemente definido para conservar su propia identidad.
La materialidad refuerza esta voluntad de continuidad y equilibrio. Una paleta de tonos cálidos, blancos matizados y acabados naturales permite que la luz sea uno de los principales materiales del proyecto. El pavimento de madera dispuesto en espiga recorre las principales estancias y establece un fondo continuo sobre el que se incorporan las diferentes piezas de mobiliario. Su textura y tonalidad aportan calidez y dialogan con los elementos de madera natural realizados a medida, presentes tanto en el mobiliario como en pequeños detalles de la vivienda.
Especial relevancia adquieren los trabajos de carpintería, concebidos como parte inseparable de la arquitectura interior. Armarios de gran formato, puertas, mobiliario integrado y frentes de cocina recurren a maderas lacadas en tonos neutros, reduciendo al mínimo el ruido visual y favoreciendo una lectura limpia de los espacios.
En cocina y baños, los revestimientos cerámicos de diseño, combinados con superficies pétreas y elementos de madera, incorporan textura y una cierta dimensión artesanal. Lejos de buscar una imagen excesivamente rotunda, el proyecto se construye mediante matices, proporciones y encuentros cuidadosamente resueltos.
El resultado es una vivienda serena y luminosa, en la que lo nuevo no pretende borrar lo existente, sino reinterpretar las cualidades del Ensanche desde una sensibilidad contemporánea, haciendo de la luz, la madera, la continuidad espacial y el detalle los principales argumentos de la intervención.